domingo, 14 de julio de 2013

LA ORGANIZACIÓN COMO UN SISTEMA SOCIO-TÉCNICO

     Concepto organizativo utilizado modernamente para precisar la naturaleza de las organizaciones productivas, a las que se concibe como sistemas sociotécnicos abiertos. Según esta óptica, la empresa consta de un sistematécnico (equipos y métodos de producción) y de un sistema social (conjunto de hombres) que interactúan y se complementan. El sistema es abierto porque está relacionado con el entorno o marco socioeconómico, del que obtiene inputs y al que suministra outputs o productos terminados. La eficiencia de unaorganización depende de la optimización conjunta de ambos sistemas: el técnico y el social. Cada uno de los dos sistemas le ofrece al otro posibilidades, pero también le impone restricciones o exigencias; como resultado del acoplamiento de las posibilidades y exigencias de ambos sistemas surge elsistema sociotécnico. La unidad básica del diseño sociotécnico es la unidad sociotécnica: la unidad de menor tamaño o nivel más elemental en que se pueden tomar decisiones para optimizar conjuntamente los sistemas social y técnico, de acuerdo con las exigencias del entorno. En el desarrollo de este enfoque conceptual nuevo fue pionero, en la década de los cincuenta, el Instituto Tavistock de Relaciones Humanas de Londres.
     Este enfoque conceptual parte de la consideración de la empresa como sistema abierto y con una naturaleza mixta entre lo técnico y lo social, es decir, compuesta por un conjunto de relaciones de transformación de valor, unas basadas en la tecnología y otras en el comportamiento y comunicación de las personas que integran la organización. En concreto y en principio:

     La empresa como organización es un sistema socio-técnico abierto.
     La gradual aplicación de la Teoría de Sistemas, nacida en y para las ciencias de la naturaleza, a una clase de los mismos, como son los sistemas sociales, ha puesto de manifiesto una revisión del concepto dado antes de subsistema. Propuesta que se apoya en la denominación del «sistema de aspectos» de un sistema o «conjunto de elementos de este con solo un subconjunto de los atributos originales de los mismos». Es decir, un sistema puede descomponerse en cinco elementos o partes principales (subsistemas), pero si cada elemento o la mayoría de ellos posee cinco atributos (no es necesario que coincidan el número de elementos con estos) el sistema se podría también descomponer en cinco atributos o «aspectos».
     Si el subsistema definido, es en sí mismo un sistema, el «sistema de aspectos» no tiene por qué funcionar por su propio peso como tal aunque en muchas oportunidades así lo haga. Lo más importante de este enfoque es permitir analizar la organización con toda la variedad de aspectos que todo elemento de la misma puede mostrar.
     En este sentido la empresa en cuanto que es una organización está constituida por elementos que se estudian por distintos aspectos, unas veces es el aspecto técnico, otros el humano o social lo que interesa observar. Es decir que el citado sistema socio-técnico abierto, se puede estudiar por la interrelación o por cada uno de los siguientes «sistemas de aspectos», también definido como el «pentagrama organizativo» (Bueno y Valero, 1985), tal y como se recoge en el cuadro siguiente:
§  Sistema técnico (aspecto técnico-económico o transformador de valores, en términos reales y no notorios).
§  Sistema de dirección (aspecto administrativo, organizativo, de la actividad económica).
§  Sistema humano (aspecto social o conjunto de personas con sus características, comportamientos y motivaciones).
§  Sistema cultural (aspectos culturales o valores y normas que influyen en la organización y permiten cohesionar a sus miembros).
§  Sistema político aspectos de poder o fuerzas que efectúan -o afectan a- los resultados de la organización).

ORIGEN DE ORGANIZACIÓN Y SISTEMAS


     La creación de las unidades de Organización y Sistemas se vincula, por una parte, a los esfuerzos de reorganización administrativa tendientes a racionalizar y hacer más eficiente, circunstancias que remontan a 1821, fecha de la aparición del Estado Mexicano y de la era moderna y por otra parte, al establecimiento del proceso de modernización administrativa que se inicia en 1965.
     La evolución que ha seguido, se puede dividir en dos fases importantes: una refiere a su origen y formación y otra concerniente a su consolidación. Esta primera fase abarca el período de 1917 a 1964, fecha en la cual se da inicio a la creación de los departamentos administrativos y termina con la instalación de las unidades de Organización y sistemas en toda la administración.
 Este período se caracteriza por la confusión manifiesta ya que se confundió la función de Organización y sistemas con las funciones de contabilidad , auditoria y con funciones de mejoramiento administrativo, ya que éstas se encargan de racionalizar el aprovechamiento de los recursos.
     La segunda fase es, a partir de 1965, en donde se dedican a modernizar la administración e introducen las técnicas administrativas experimentada en el Organización Sistemas sector privado y consolidan su acci ón de revisión permanente tanto de la estructura como del funcionamiento.Las unidades de organización y sistemas se legalizan en 1971 a través de varios acuerdos Paralelamente a la evolución de la Administración, como ciencia, hemos podido observar una serie de denominaciones para referirse al área de organización y sistemas, por ejemplo organización y métodos o sistemas y procedimientos entre otras, el comienzo de esta situación, según señala Luís Salazar Larrain, fue originado en países como Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, Bélgica en otros,donde inicialmente se realizaron investigaciones asociadas a normas, métodos y organización del trabajo.En realidad, todas las denominaciones asociadas a organización y sistemas,persiguen el mismo objetivo, lograr obtener mayor productividad y para lograrlo,emplean métodos reglamentados y fundamentados en las enseñanzas cartesianas de (Descartes) cuyo principio fundamental estuvo basado en no considerar nada como verdadero (“la duda sistemática”) a menos que no sea reconocido como tal en toda evidencia.